Ya comenté la posibilidad de disminución de la actividad de cavitación de las bañeras de ultrasonidos si usábamos una manta de silicona para que el instrumental de oftalmología no sufriese. Está claro que el instrumental de ojos es extremadamente delicado y muy costoso por lo que habría que encontrar la forma de protegerlo y que el método elegido de protección no disminuyese o anulase el efecto de cavitación.
He realizado varias pruebas y el resultado es el siguiente:
Como se puede apreciar en este vídeo, puse algunos instrumentos en la bañera de ultrasonidos de la forma habitual, con una manta de silicona completa de "pinchos" bajos.
Tras 4 minutos, se observa que la ampolla de Sonocheck no ha virado de color (al amarillo).Sí es cierto que el color de la ampolla se ha clareado un poco. Esto se interpreta como que la manta de silicona bloquea el efecto de cavitación (aunque no en su totalidad, de ahí que el color sea menos intenso).
Como posible solución se me ocurrió cortar la manta en dos fragmentos, de forma que el instrumental esté protegido pero permita un mayor movimiento de la solución enzimática. Así tras sólo 1 minuto de ultrasonido, se aprecia cómo la ampolla cambia de color.
En esta foto podemos apreciar a la derecha 2 ampollas de Sonocheck, la verde sin tratar y la amarilla tratada en una bañera sin silicona.
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Dicho todo esto, podemos usar mantas de silicona pero que no ocupen toda la superficie de la bañera, así protegeremos nuestro instrumental y dejaremos que la bañera haga su trabajo de forma efectiva.

